… Buseando

… Cojo el bus hacia mi barrio, el sol se pone, la vida continúa,
mirando por la ventana las hojas se caen aunque todavía es verano,
la gente sale a la calle, las fiestas de la ciudad, alcohol,sexo, drogas y rock and roll…
regreso a mi casa suburbana para recordar que un día soñé contigo en el amanecer de un día soleado, la luz inunda mi mente, la noche empieza a cubrirlo todo lentamente…
subiendo al cielo para ver, bajando al infierno para comprender…
poca gente viaja esta tarde, recuerdos lejanos de atardeceres,
encuentro a una amiga,escucho música, sonrío, saludo y se despide de mi en su parada, me quedo casi solo hasta mi parada… subo las escaleras con las luces del jardín, abro la puerta y entro dentro de mi habitación… escribo lentamente, consciente de la soledad que todos tenemos…

Mirando los suburbios

… Pasa el tiempo, son más de las ocho y media, la luz oscurece,
la basura sigue latente en los polígonos industriales amontonada con el paso del tiempo… gente que trabaja de noche escuchando los sonidos de los grillos a la luz de la luna… siempre esperando, esperando… hasta el amanecer…

las personas se convierten en seres inhóspitos… inanimados… llenos de vacío… de soledad acumulada… en sus casas pequeñas de 50 metros cuadrados viendo la televisión cada día… o chateando con otras que se encuentran a miles de kilómetros de distancia…

aceras rotas, viejas; estaciones donde no se apea nadie… buses vacíos a altas horas de la madrugada… casas abandonadas, ocupadas por seres extraños…