El final de la cuenta atrás

Qué buscar? Dónde buscar? La vida es una constante incógnita que recorremos poco a poco cada día, divagando. Vamos siendo conscientes de los obstáculos lentamente. Nos parece complicado hallar las respuestas de los asuntos que desconocemos, Impaciencia no es; desesperación a veces.

¿Sabemos acaso dónde acabaremos?
Te pregunto, ¿tu eres feliz?, me contestas que no, crees que aún debes aprender cómo manejar tus emociones. Le das importancia a la vida, nos pasamos la vida pensando resolver los probelmas ajenos; mientras los nuestros siguen sin resolverse, sin solución. Los padres nos amueblan con miedos; el presente es lo que importa.
Terminando la vida, comenzando la muerte.
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La eterna juventud

Todas las cosas bellas y llenas de luz se desvanecen tan rápido, y jamás regresan…

Realmente creo que todo permanece siendo joven, siendo antiguo…
La vida nos muestra el lado claro, pero también el lado no tan hermoso y diáfano que permanece inalterable…
Existen muchos sueños desparramados por el cielo que permanecen tirados, flotando entre las nubes de colores.
Las personas con sus historias amorosas irresolubles que avinagran el tiempo, infectando la vida. Pero, qué le vamos a hacer… Ya llegará, si quiere llegar, la persona adecuada. Nadie se libra de ese mal llamado amor…
Supongo que las cosas suceden de manera arbitraria a veces… Quizá el pensar que todo ocurre por alguna circunstancia es creer en que el karma, el destino, funciona, cuando quizá siempre no lo haga…
Viendo la vida de manera artística e inocente, subrayando los paisajes oníricos para creer que sí existe.

La soledad nocturna compañera de viaje

Encuentros fortuitos. Escritos en el viento. Noches latentes.
Titulando el día como si fuera un sueño más, mientras la noria sin sentido que da vueltas me guía por dónde avanzar, siempre hacia adelante, siempre corriendo…
Alrededor de la habitación encuentro libros rotos; hojas sueltas por el suelo tiradas… Escritos en el viento, en el suelo.
La noche está cayendo lentamente; el verano se acerca y me siento más triste de estar solo aquí sentado, esperando a alguien que no llegará.
Me dijeron que iba a regresar pasada la noche, pero aún sigo esperando entre nubes que lloran su ausencia: la nostalgia de haber perdido el sueño, de no haberlo conseguido.
Me cuesta dormir por las noches desde que comencé a pensar sobre su muerte. La estrella me hacía recordar que no hacía mucho se había marchado. Pensaba que siempre estaba equivocado en todo lo que hacía. Pero creo que creía eso porque tenía miedo de que sufriera o qué se yo la razón.
¿Acaso existen las palabras adecuadas para solventar los problemas que sabes van a acontecer en un determinado momento? Sinceramente, creo que no. La vida, esa constante aventura incierta por la que viajamos cada instante, es un hilo fino por el que vamos cosiendo nuestros zapatos para realizar nuestro viaje eterno, pero nunca sabemos hacia dónde nos llevará.
El camino es largo y estrecho al mismo tiempo: estrecho, porque imposibilita algunas veces poder avanzar con tranquilidad; y ancho, por la incapacidad, del mismo modo, de alcanzarlo por completo…
Creo recordar que viene del pasado, la estrella fugaz, haciendo un viaje muy largo, donde no existen náufragos; donde la noche es menos opaca.
Recuerdo que soñaba con ella de pequeño: salía a la calle y miraba el cielo nocturno, que por la noche era diferente. Se palpaba ese eterno misterio. Amanecía temprano conmigo, a mi lado sentada, mientras la observaba…
Ahora pienso que ello, como la estrella, siguen eternamente su camino, en otra dimensión, en otro estado…
Me doy cuenta ahora que nada de esto era real. Era un sueño más de mi imaginación…

La vida sueño del joven verano

La vida se  convierte en un sueño cuando descubrimos que nos hace pensar demasiado en cosas irrelevantes. Perdemos muchos años, meses, semanas, días, en comprender ciertos temas importantes, y cuando ya los tenemos, otro obstáculo aparece.
La vida es un contínuo aprendizaje de tareas inacabadas en las que estamos inmersos. Descubrimos que su sentido carece de sustancia realmente eficiente. No existe nada que sea útil en realidad. Todo es bastante vanal después de todo. La insustancia es copia de la vida líquida. Todo pasa, todo es efímero en este mundo actual.
Supongo que siempre lo ha sido, pero ahora cada vez más; más rápido aún que ayer. El ahora desaparece lentamente, no, fugazmente. Seguro que lo sabemos, pero lo ignoramos para eliminar ese rencor, ese miedo. el amor se licúa de cinco a diez segundos… desapareciendo en la inmensidad etérea del ser transparente, inocente. La imagen que tenemos de éste es incompleta porque no sabemos dónde se encuentra su belleza real: lo inocuo, lo innato, reaparecen detrás del sonido estelar.
La música nos hace despertar de un sueño subliminal; no, queremos seguir, queremos luchar por continuar andando por un bosque lleno de árboles frondosos; no, queremos hacer lo imposible por alcanzarlos, por ser más altos, por la eterna juventud perdida. Crecemos, creemos que somos eternos, cual estrella en el firmamento iluminándonos. Pero sabemos que se apagará lentamente, de nuevo, como las otras estrellas inocentes; desconocidas ahora en el espacio-tiempo.
La vida… Una vida única y particularmente diferente. Agradecidos estamos de vivirla.

SOBRE UNA ENTREVISTA A LA ESCRITORA SUSANA TAMARO

“La llegada de internet ha manipulado mucho nuestro imaginario y la independencia mental“, comenta en una entrevista la escritora Susana Tamaro.
Estoy de acuerdo con ella en esa frase. Es verdad que nos está modificando mucho la tecnología y todas estas nuevas maneras de comunicarnos. El poder de imaginar y de vivir la vida es algo diferente a cuando éramos pequeños hace dos décadas.
Recuerdo cuando era pequeño, vivía las cosas de manera mágica. Entendía la vida como si fuera una historia llena de sueños. Claro que era un niño, pero creo que ese niño permanece aún en mí y continúa viviendo, porque lo he seguido nutriendo: leyendo libros, escuchando música, viendo películas… aprendiendo en definitiva.
El niño interior es una guía para soñar siendo adulto. Por eso creo que debe seguir ahí, dejando que soñemos a pesar de haber perdido cierta inocencia, habiéndonos curtido y madurado con la vida que nos ha tocado vivir. A veces, me pregunto por qué he vivido estas circunstancias, pero sé que siempre podemos aprender de todo lo que nos ocurre.
Estamos hechos para aprender, o quizá no sea así, pero al menos hay que poner una intención en lo que se hace, y que ésta sea crítica con lo que creemos y vemos para poder discernir mejor la realidad sin que nos manipulen los medios. Por eso, la atención es centrada en ciertos objetivos para llegar a tener una experiencia vital comprensible.
La vida se asoma tímidamente a través de mi ventana como si fuera una poesía etérea…  Quiero imaginar que lograré un sueño al menos en esta existencia. Uno de tantos sueños posibles en los que poder vivir una vida deslumbrante y mágica. De todos modos, se necesita mucha observación para conseguirlo y fuerza de voluntad. Espero lograrlo algún día sin necesidad de internet u otros medios, sabiendo que tengo cierta libertad en el elegir lo que necesito, lo que es más adecuado para mí.