Recuerdos del pasado

No tienes que pensar tanto. Siempre piensas demasiado, siempre te lo digo. No hagas eso más, que luego te arrepientes. Recuerda cuando eras pequeño, y volviendo de la playa en verano, veías por las ranuras de las persianas semibajadas la luz suave del atardecer… Ese calor acumulado en la habitación, esa sensación del verano, de la infancia en aquella casa donde vivías… Según entrabas el aroma de la casa se notaba como cualquier otro lugar en el que los olores se estampan con los objetos que están ahí acompañándola.