Falta de empatía

Mientras ves alguna película o escuchas una conferencia, siempre hay alguien que come o hace ruido y molesta… o suena un móvil. Siempre suena alguno. Y encima varias veces el mismo sin haberlo previamente silenciado. Parece que la gente no es consciente de que puede (y debe) apagarlo o silenciarlo para no molestar a las demás personas que se encuentran a su alrededor.

Ya que muchas no respetan a las demás, porque no saben o no quieren empatizar. Es muy importante ser capaz de hacerlo para convivir en el respeto.

El viento y la voz del niño

Las olas traen y llevan la esperanza del futuro dentro de su esencia. El viento.

El mar es el sueño inacabado; el océano es una fuerza eterna que permanece con esa esperanza incierta de las olas. El viento.

¿Qué es la infancia sin la inocencia?

La niñez es un instante que se pasa en un momento. El viento.

Porque va desapareciendo con el tiempo sin darse nadie cuenta.

Me pregunto, ¿por qué va desapareciendo con el tiempo? La duda inunda mi pensamiento.

Quizá sea por algo olvidado que regresa con el viento.

La inocencia de la ilusión en la infancia siempre será lo más importante…

A pesar del viento que libre vaya, por encima del agua en la costa.

Un árbol y una flor se fusionan en calma, donde el viento no llama.

Prejuicios

¿Cómo nos influyen? Nos influyen de manera negativa cuando no aceptan nuestra orientación o identidad sexual. Identidad propia.

Un resultado: el suicidio por la baja autoestima e inseguridad. Insultos. Persecución, acoso y abuso.

Existencia de exclusión por causa de ser homosexual (lesbiana o gay), bisexual, transgénero, transexual…

La religión. Sexo. Clase social. Etnia o raza. Diversidad funcional.

Rechazo social, en la familia, el trabajo, en grupos sociales.

Peligro, miedo, ignorando la realidad problemática y tóxica.

Represión.

Odio: homofobia, serofobia, serofobia, xenofobia. Abandono.

Limitado acceso a la justicia, por falta de leyes que regulen los delitos y maltratos.

Para conseguir educar en igualdad hay que sensibilizar y visibilizar las diversidad, adaptando las habilidades y capacidades de las personas.

¿Cómo nos enfrentamos a ellos? Escapar y huir, a veces, son posibles soluciones a los conflictos. Pero debería poderse ser libre y vivir de la manera que se quiera.

Empatía

La gente no piensa en los demás cuando se levanta del asiento del tren. Sino que parece que va en su propio mundo sin pensar en su entorno inmediato.

Creo que hay que tener un poco más de empatía para pensar en los demás. Porque cuando te sientas en un asiento plegable, al levantarte, hay que sujetarlo para no molestar a las demás personas que se encuentran sentadas cerca. Pues resulta un hecho bastante molesto, ya que es algo violento y una falta de respeto el hecho de levantarse y dejarlo subir golpeando.

En el curso de intervención…

Estando en desempleo, miré a ver qué cursos de formación había, y encontré uno que me pareció muy adecuado para aumentar mi formación.

Me apunté a un curso de intervención social con mujeres maltratadas y en riesgo de exclusión social (que era la primera vez que se impartía en el lugar), porque me parecía muy interesante estudiar sobre un tema tan complejo, del que siempre hay que aprender, para poder trabajar en el ámbito social. Porque los conceptos que se estudian para trabajar con los diferentes colectivos en la intervención social son imprescindibles.

Los valores humanos como la igualdad, el respeto o la tolerancia, son esenciales para la buena convivencia y el logro de los derechos humanos. Y el feminismo es un apartado importante en este tema, porque busca una equidad entre todas las personas.

Cuando me apunté, tenía la duda aún de si iba a poder realizarlo, ya que estaba pendiente de una entrevista de trabajo y tenía mucha ilusión en empezar una nueva etapa después de haber terminado otra previamente.

Al final, pude hacerlo porque se complementaba con el trabajo. Pues trabajaba por las mañanas y el curso era a las tardes.

Aunque llegaba casi todos los días tarde, me dejaron hacer el curso porque era por una cuestión justificada, laboral. Además, yo tenía un gran interés en realizar una formación tan importante para mí porque era muy enriquecedor.

Siempre hay que intentarlo, porque quizá no hubiera tenido otra oportunidad así sino lo habría elegido hacer. Aparte de que el no ya se tiene.

Comenzamos el curso con una energía muy positiva. Pero después de unos días, empezamos a notar algo extrano en una persona, pues en clase no parece empatizar o compartir las opiniones con los demás. Ni siquiera parece querer hacerlo. Ni siquiera sonríe alguna vez. Se muestra distante y con una mirada intimidante.

Resulta ser algo extraño, porque es un grupo muy colaborativo y con un buen ambiente de trabajo.

Sin embargo, esta persona no parece querer tener mucho interés en ello. Pues muestra desinterés en muchos momentos, porque, por ejemplo, se pone a mirar su teléfono móvil, dibujar en folios unas tablas con nombres y numeraciónes… No parece atender en clase o tener curiosidad en aprender. No muestra interés en compartir o preguntar. En definitiva, actúa de una manera extraña, no parece querer socializar ni querer relacionarse con las demás personas .

Y en ejercicios y dinámicas de grupo, comenta que el machismo no existe y que ella esas situaciones no ha vivido.

Todas esas reacciones nos desconciertan a todas las personas que estamos en la clase. Incluso a la que imparte el curso le resulta muy sorprendente.

Llegamos a la conclusión de que no tiene ningún interés en aprender ni compartir de este tema, de que está inscrita por otros motivos ajenos al curso.

Unos días más tarde después de haber hablado con los del centro sobre esa situación difícil y casi insostenible, parece que iba a dejar de venir al curso. De hecho, estos últimos días ya no había asistido.

Y un día, volviendo a casa, cuando salgo del tren, me la encuentro en la estación, saliendo de una furgoneta aparcada en la carretera, acompañada de un hombre que también sale pero se queda de pie observando la extraña situación.

Se dirige hacia mi persona diciéndome qué a ver qué pasa, qué opino de lo que ha ocurrido en clase (…)

Yo intento evitar ese encuentro porque tengo miedo a que me haga algo, que haya algún tipo de acto violento. Es la primera vez que me ocurre algo así. Aunque puedo preveer cualquier acto indiscriminado.

Llamo a mi madre y le comento rápido lo que acaba de ocurrir. Después, me comunico con la tutora del curso para comentarle la situación.

Subo deprisa la cuesta por la carretera y ellos suben con la furgoneta. En la rotonda se paran, se baja y corre viniendo hacia mí para hablarme de nuevo como cuando estaba abajo.

Yo le vuelvo a decir que no quiero saber nada, que no le he hecho nada, que qué hace aquí.

La situación es totalmente surrealista, porque no me hubiera esperado ese encuentro tan inesperado. Y me pregunto lo siguente, ¿cómo ha podido adivinar que cogía ese tren y llegar hasta ahí?

Entiendo que en algún momento de la clase comenté sobre dónde vivo y que cojo el tren normalmente. Pero no se me habría ocurrido pensar que alguien iría a buscarme en una situación así.

Siempre tengo cierto temor a subir sólo desde la estación del tren, ya que de noche, sobre todo, es una zona bastante oscura y poco transitada. Diría que algo peligrosa. Seas hombre o mujer, entiendo el temor de ir solo en algunos espacios, sobre todo nocturnos.

Espero esta situación no continúe hacia ninguna parte. Que se estanque en el tiempo para siempre. Y ojalá no vuelva a verla ni a experimentar una situación similar de acoso en la calle.

Espero y deseo que la sociedad avance en este aspecto en el mundo, que se llene de amor, de respeto y de empatia, que las personas sean libres de andar sin miedo por las calles y sin amenazas o acosos que perturben su tranquilidad, que haya un discernimiento y una conciencia social desarrollada.