Sentimientos confusos

“Te amo, voy y vengo,

contra tus caderas, y me retengo,

las olas van y vienen”.

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Serge Gainsbourg y Jane Birkin

Es una traducción propia de esa poesía llena de emoción sexual que cantaban Jane Birkin y Serge Gainsbourg en su conocida canción romántica “Je t’aime, moi non plus”,  de finales de los años 60, en París, quizá una de las más sensuales que existen.

El mar se mueve, la marea está tranquila, va a comenzar a subir en unos momentos, irá humedeciendo la arena seca que ha quedado limpia de pensamientos de las personas que han estado tumbadas en ese lugar, ese concentrado espacio lleno de arena y piedras erosionadas, olvidadas por el tiempo durante siglos.

Me siento sereno, tranquilo, cuando percibo “sensaciones prohibidas hechas realidad, transpórtame en el tiempo, ven a otro lugar”, decía aquella canción de Viceversa, un grupo que escuchaba cuando era pequeño, cuando la descubrí en una cinta de cassette que me regalaron unos amigos por mi cumpleaños, que eran mis vecinos, con nueve años.

La realidad te pone obstáculos que resolver cuando menos lo esperas. Las vivencias surgen y se entremezclan entre sí, para poder solventar los conflictos que surgen entre ellas.

Un dulce beso, un suave abrazo, una tierna caricia, todas esas vivencias representan la realidad de lo sensorial y emocional de la sexualidad. Son expresiones naturales del deseo, que si se dan en un entorno adecuado se pueden percibir sensaciones muy profundas y sinceras.

A veces no sabemos cómo enfocarlo, te sientes con sentimientos confusos, sin saber qué es lo adecuado, sin saber qué hacer, pero te dejas llevar, porque lo que importa es la experiencia vivida. Esas emociones que sientes y te hacen sentirte vivo, despierto en el mundo en el que vives. Cuando te encuentras en esa situación cómoda, te sientes feliz, tienes esa emoción que tengo tatuada en la mano izquierda, llamada en griego antiguo/clásico: eudaimonia.

Compartir con las demás personas que se encuentran en la vida y fomentar ese crecimiento personal para construir una biografía más positiva y llena de emociones, experiencias, sentimientos más humanos, es algo muy interesante.

Creo que lo voy construyendo poco a poco, y voy aprendiendo de todas esas circunstancias que experimento.

 

Diario de Ibiza

Amanece el día soleado.

Ya he salido de casa. Son, aproximadamente, sobre las 13 horas del mediodía. Aunque todavía queda bastante para coger el vuelo, siempre me gusta ir con antelación.

He quedado también con mi amigo Jonathan para comer y vernos y charlar antes de irme, ya que sale del curso que está haciendo a las 14:30 horas y tiene tiempo libre después.

Además, quiero devolver un libro en la biblioteca y coger otro (o dos) para leer en el viaje. También he decidido escribir un diario de las vivencias que tengo y de cómo me siento.

Voy a intentar estar tranquilo, incluso si surge algún imprevisto, y estar lo más positivo y feliz posible.

Pienso que en unos minutos llegará el tren que me llevará hasta la estación de Abando, en Bilbao.

– Lo he cogido bien, con tiempo y luego he comido un sandwich que me ha hecho mi madre <con todo el amor del mundo >, en el parque de El Arenal. (No me da vergüenza reconocerlo, pero si no fuera por ella, no sé dónde estaría). De esto se deduce que tengo que aprender a hacer las cosas yo solo sin necesidad de nadie más. Pero es un proceso largo que tengo que realizar. Aunque siempre dependemos de las demás personas, de cierta manera nadie es independiente completamente. Porque somos seres sociales y necesitamos relacionarnos para ser felices y poder vivir.

He estado con Jonathan un rato, pues él se había ido al parque de Doña Casilda (el que es conocido como el “Parque de los patos”). Parece que me había entendido que estaba en ese parque.

Después me ha acompañado a coger el bus a Moyua para ir al aeropuerto. Él, después, había quedado con su amigo Geler para dar una vuelta.

He cogido el bus y cuando llego no hay ningún problema con el equipaje de mano que llevo: sólo tengo que vaciar el botellín de agua que llevo.

Más tarde como una manzana y leo el libro “Lo que te pertenece”, de Garth Greenwell. Una historia interesante (que aún no he terminado, a pesar de haber pensado que lo iba a terminar en el viaje, y de llevar dos libros de la biblioteca porque pensaba que podría leerlos).

El primer día 15 de julio, lunes, despegué desde Loiu hasta el aeropuerto de Ibiza por primera vez. Tenía muchas ganas de conocer las islas Baleares, sólo había estado en las islas Canarias, en Tenerife en 2005.

El viaje en avión ha sido, tanto la ida como la vuelta (al igual que cuando fui en noviembre a Londres) muy bueno, sin ningún tipo de problema.

Después de aterrizar en la isla y coger el bus L 10, que me lleva al centro de la ciudad, por 3, 60 euros, durante unos 20 minutos de recorrido, llego a Av.Espanya (Delta Discos), cerca de Vara de Rey, la calle donde me hospedo en el piso de Airbnb, con Ebora, una brasileña que ha sido muy amable y atenta conmigo, al igual que  Bea y Julius, que les he conocido más tarde,  y con la colaboración y ayuda de Andrés, al que no he llegado a conocer finalmente, a pesar de todo su apoyo en la información por el teléfono antes de la llegada.

Esa primera tarde- noche salí a comprar algo para desayunar esos días (4 plátanos y 4 manzanas, un brick de bebida de soja, de la marca Alpro que bebo en casa, un paquete de galletas y 4 yogures) y di una pequeña vuelta por la zona antigua de la ciudad, llamada Dalt Vila, que es cerca del centro donde está situada la misma. Es un conjunto de callejuelas donde te puedes perder, es muy romántica esa parte histórica, el corazón de la ciudad. Realicé fotos pero se veían un poco mal por la escasa luz que había ya. Por lo que repetí algunas de esas localizaciones otro día por el día con más luz.

Después he quedado con José Manuel, un viajero en furgoneta extremeño pero que vive en Málaga. Es profesor de educación profesional y damos una vuelta.

El segundo día, martes, decidimos ir a Formentera en barco desde el puerto de Ibiza, un barco que en principio dura el trayecto 45 minutos, pero se demora una hora y algo más de tiempo. Algo que no me preocupa, sino que valoro para poder recorrer y experimentar la experiencia. En principio, no tenía claro qué día ir, pero como me comentó que había comprado el billete ese día para ir a la isla, decidí acompañarle también, y la compré el mismo día por la mañana una hora antes de ir. Cogí el billete del viaje de una ida a las 9 horas y una vuelta a las 17 horas. Después alquilé una bicicleta, que había muchos sitios donde te la alquilaban por 10 euros, pero encontré un lugar que lo hacía por 8 euros todo el día, para recorrer la isla.

Ese día para mí fue uno de los momentos más felices que tuve en todo el viaje. Observar y sentir el aire fresco mientras recorres paisajes maravillosos de Formentera, faros, fauna y flores mediterráneas. Esa sensación de total libertad y felicidad. Sintiendo el momento, el presente, el aquí y el ahora, el estado Eudamonia en directo.

Es una experiencia increíble, maravillosa. Es un lugar fascinante, tranquilo y hermoso, Los faros que están en localizaciones medio salvajes, como olvidados, abandonados y solitarios, son fruto de ideas para soñar y expresar la creatividad de escritores y poetas.

Comemos una ensalada y macedonia de fresa, plátano, piña, sandía…

El tercer día, el miércoles, con su furgoneta, hacemos un recorrido por parte de la isla de Ibiza, visitando distintas calas, sobre todo del oeste de la misma. Las calas son cala salada, saladeta en Sant Antony, Punta Galera, Plages de Compte, donde un grupo hippie iba cantando y bailando, Calabassa, Codolar, Cala Tariba, Cala d´hort, desde donde se puede observar Es Vedra, un islote impresionante, el cual tenía muchas ganas de conocer. Todas las calas tienen un color paradisíaco, entre turquesa, azul y verde.

Puesta de sol, abajo la Cala d´Hort

Esa noche conozco a Aaron, un estudiante más joven que yo, de Londres, que está en Ibiza unos meses haciendo unas prácticas. Damos un paseo y le conozco mejor. Vamos a la habitación y nos empezamos a besar y acariciar de forma tranquila, sensual, de una manera casi inocente. Veo que parece un chico agradable, dulce; me atrae su físico, pero no habrá nada más.

Pero me pregunto: ¿hasta dónde nos podremos conocer? Si él va a estar aquí un tiempo limitado por estudios, y se volverá a su ciudad; y yo estoy de vacaciones sólo unos días más… Son sueños, emociones que se tienen, sensaciones similares que se repiten cada vez que surgen esas emociones y vivencias inalcanzables en un futuro próximo.

La vida es una incertidumbre, donde nadie sabe qué ocurrirá. Pero la clave es arriesgarse y realizar lo que uno desea, se le ocurre sin pensar para no perder esas oportunidades. Vivir y aprender, aprovechando esa vivencia sin pensar en un futuro incierto que no existe.

Sentir el cuerpo cálido, el abrazo prolongado, esa caricia tierna, el beso lento, suave y profundo del amanecer, la sonrisa tímida e inocente, que camina despacio, sin perder el tiempo, lentamente.

Manos que acarician el pecho; orejas que son acariciadas con la lengua o las manos, sensaciones del deseo; un abrazo por detrás.

Miradas entrecruzadas, ojos que denotan inocencia y sueños por alcanzar.

Faro de Barbaria

El cuarto día, el jueves, me dedico a ir  al Museo Buget, y después al Museo de Arte Contemporáneo. Las obras expuestas son muy interesantes. En una de las salas, se encuentran diferentes libros que hablan del movimiento hippie que ocupó la ciudad en esos años. Actualmente permanecen algunos pocos restos de esa época pasada, que recuerdan cómo se vivió ese movimiento de cambio sociocultural.

Por la tarde conozco a Vaio, un chico alemán que vive en Frankfurt, de orígenes griegos. Vamos a tomar unas cervezas en la plaza Vara de Rey, cerca de donde me hospedo. Hablamos mucho y nos gustamos. Después de unas horas vamos a tomar algo al hotel y nos acostamos de una manera romántica, intercambiando unos diálogos interesantes. Existe, al menos por mi parte,  una gran atracción. Pero creo que él también la siente.

Al día siguiente, desayuno, y voy a dar una última vuelta por las calles de la ciudad. Espero al autobús L 10 que me llevará al aeropuerto, y unas horas más tarde, cojo el avión en el aeropuerto de Ibiza, a las  y regreso a Loiu, sobre las 15 horas.

 

Liberated: The new sexual revolution (Benjamin Nolot, 2017)

Esto es un documental que muestra las vivencias desde el punto de vista heteronormativo, una serie de biografías de jóvenes heterosexuales, que viajan a Panama City Beach, en Florida, para vivir experiencias sexuales y hablan sobre cómo ven la sexualidad, la violencia en las relaciones que tienen entre ellos, cómo entienden el sexo o el amor en la sociedad actual, donde todo va muy rápido y la velocidad es muy intensa.

En el reportaje aparecen chicos que ven el sexo como algo muy importante, donde el tamaño del pene es algo que valoran mucho, y que las chicas sean vírgenes. Los retos  competitivos que tienen entre ellos para ver quién se folla a más tías en una noche, etc.

Las chicas también quieren sexo al igual que los chicos, pues hoy en día, se ha conseguido una revolución sexual muy intensa y no hay tantos miedos o prejuicios a la hora de tener sexo y desarrollar la sexualidad de una manera normalizada.

Ellos dicen: quedas con ellas, las conoces y seguramente la primera vez tienes sexo con ellas. Es algo fácil. Para los chicos es siempre el objetivo: llevárselas a la cama. Follan y se marchan, sin ningún sentimiento, sin romanticismo o empatía.  Les gusta tener orgasmos, disfrutar de las chicas. Son muy machistas los discursos que hacen porque no empatizan, piensan, ni son críticos con lo que ven, piensan, leen, escuchan o ponen en práctica.

Hablan de lo físico, de lo importante que es éste para conseguir atraer, desear, gustar, tener sexo y conseguir una buena imagen de sí mismos.

La belleza significa ser más guapo que el otro, tener más músculos o dinero. Existe un extremo narcisismo. Es una banalización del sexo, le quitan la importancia que pueda tener como algo más profundo. Para ellos no sirve de nada, es como una cosa más. Puedes hacerlo y no sentir nada, más que sentir un placer instantáneo, efímero. Y así en los futuros líquidos encuentros sexuales.

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Todas las noches se lían y follan en las playas, sin importarles lo que pueda pasar. Es una fiesta constante cada día. Tres o cuatro chicas cada noche y no creen en encontrar a alguna que les quiera ni en el amor.

Es sólo sexo, no hay amor. Follan y se van con otras. Las cartas que se escribían antes para realizar declaraciones de amor ya no existen. No sirven para nada. No hay amor. Vienen a divertirse sin pensar en el futuro ni en compromisos. Es todo efímero, como la idea del amor líquido, de la posmodernidad del sociólogo Z. Bauman.

Las chicas dicen que el amor es ficticio, que es algo creado por la sociedad. La sociedad actual pasa del amor, porque encontrar un tío para follar es más fácil que tener novio.

Un constante abuso del deseo, como algo ignorado sin importancia de la erótica.

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Una chica compara la revolución sexual de los años 60 con la actual, en la que importaban las emociones todavía, porque les importaban las personas, querían estar con ellas. Existían unos sentimientos que, actualmente, dice, no son imprescindibles. Porque ahora ya no importa el amor ni las relaciones. El amor no existe.

Los expertos en el tema, explican que hay ambivalencia entre sexo y amor, y que las relaciones no son como antes, que las mujeres tienen más libertad, porque antes eran ellos los que dirigían si hacer o no el amor, o cuándo hacerlo o no. Por eso,  dicen que no tienen que tener un sentido las relaciones o encuentros sexuales triviales entre los jóvenes.

Dicen que el sexo trivial debería ser una experiencia muy especial para los jóvenes, pero hay que comprender los mensajes que les muestra la sociedad de lo que dicen ser hombre o mujer en la sexualidad a través del porno, la televisión, los videojuegos, las películas de Hollywood. los deportes, que hablan de la masculinidad, que dicen cómo ser hombre, la idea de la virilidad, el poder, el control de los demás: más mujeres, más sexo.

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Sale una escena en el cine, donde se ven escenas de chicos en un grupo que no son aceptados si no quieren follar a una chica. Porque les dicen que son unas “nenazas” si no lo hacen. Es el problema de la educación que se ha tenido, centrada en el machismo que discrimina a las personas que no son lo que dicta la norma o la moral.

En todo momento, los hombres que actúan bajo esos estereotipos y prejuicios que han construido por causa de una educación machista, quieren probar su masculinidad y la fuerza que tienen, comparándose con los demás. El estar con la chica más sexy, tener relaciones sexuales con más chicas, les hace sentirse mejor, más poderosos y capaces.

Algunos incluso, no piensan en su salud sexual, y afirman haber tenido sexo sin protección. Es muy grave esa situación, como el  chem sex que algunos hombres.

Otro tema muy recurrente y que siempre está relacionado con la sexualidad en la adolescencia, es la virginidad. Realmente es un concepto erróneo e inexistente, pues nadie es virgen ni deja de serlo. Es una construcción social de que hay que perder la virginidad la primera vez que se tiene una relación sexual con penetración… Pero, entonces, las personas que no tienen sexo con penetración, como las lesbianas, ¿son siempre vírgenes? No tiene ningún sentido el término virginidad. No existe. Sólo es una manera de hacer creer a los hombres, sobre todo, de que son más hombres cuanto antes la pierdan…

El tema de la violación también está reflejado: los hombres al ser educados en la violencia, en que tienen que ser fuertes, suelen ser más capaces de violar y violentar a las mujeres cuando el alcohol o las drogas están presentes en esas situaciones de mayor vulnerabilidad. Las mujeres se sienten presionadas por los hombres en la mayoría de las experiencias. Y realizan cosas que realmente no desean, para quedar bien. Ellas ven que es natural, que se ha normalizado el que las puedan coaccionar y tocar, porque ellos tienen aprendido que es lo normal, manejarlas y dirigirlas.

Es decir, la intromisión sexual se ha introducido como algo natural. Parece que ellos pueden hacer lo que desean con ellas sin pedirles permiso.

Por lo tanto, vivimos en una cultura de la violación, donde estos hechos ocurren de forma habitual y normalizada.

El objetivo, es conseguir una educación en igualdad y en valores humanos, donde el respeto a las personas sea algo imprescindible para deconstruir todas estas conductas que van contra los derechos humanos. Cambiar los patrones y actitudes machistas en conductas de equidad.

Tetsuya Ishida: “Autorretrato de otro”

Después de dar una nueva vuelta por el parque de El Retiro, en Madrid, sobre las diez de la mañana que abrían las puertas de las exposiciones, me detuve a observar El Palacio de Cristal, donde se encontraba una exposición de esculturas con un estilo clásico, y después, fui a la exposición que se encuentra en el Palacio Velázquez.

Es una obra llena de alineación, de las máquinas del japonés Tetsuya Ishida, que nació en 1973 y falleció (posiblemente por suicidio) en 2005.

Muestra la decadencia del capitalismo en el que vivimos, el excesivo desarrollo de la tecnología y cómo puede llegar el ser humano a depender de ella, eliminando nuestra autonomía. Destruyendo la comunicación real, utilizando ordenadores y elementos tecnológicos que nos dominan, nos acorralan sin permitir vivir de manera natural.

¿Masculinidad o feminidad?

¿Qué significa ser masculino o femenino?

A través de la larga historia vivida, los seres humanos hemos aprendido a ser hombres y mujeres con determinados límites morales, culturales o sociales, que han determinado nuestra conducta, nuestros valores y pensamientos, en definitiva, nuestra vida.

Servicios públicos en El Retiro

Y hay que deconstruir éstos, para que cada persona pueda vivir de forma libre, ya que tiene su única manera de sentir, de ser, de entender. Sin límites emocionales, que se pueda llorar como reír, sentir expresar lo que se siente, para que se puedan gestionar mejor las emociones y los sentimientos.

Lograr ser una mujer y un hombre íntegro, expresando todas las emociones y todas las partes que tienen para poder construirse y tener un crecimiento personal.

Desde que somos pequeños nos programan la vida, y según vamos creciendo vamos perdiendo esa esencia única por amoldarnos y adaptarnos a la sociedad.

Debemos deconstruir nuestro programa imaginado, para mantener o volver a ese espacio personal, de paz y sabiduría, para poder volver a ser libre. Tanto la capacidad de asombrarse, de sorprenderse, como la de la imaginación vamos olvidando, por causa de las presiones sociales, laborales o familiares.