La Intervención Social

¿Qué es eso llamado Intervención Social?

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Quizás una posible definición, que se me ocurre en estos momentos, podría ser la siguiente:

La intervención social consiste en el trabajo con colectivos en riesgo de exclusión (social), trabajando para conseguir las reinserción e inclusión sociolaboral de las personas.

Sería una posible definición, que no es exacta, pues cada persona, podría definirlo de una manera diferente.

Lo que está claro es que intervenir significa apoyar, ayudar, colaborar, realizar un cambio social, en este caso. Saber contener y median en un conflicto, poder aportar algún cambio para general igualdad.

Un trabajo humano y que busca lograr una integración e inclusión en la sociedad de las personas o colectivos que se encuentran con diversas vulnerabilidades, tanto por discriminaciones sociales o por falta de recursos económicos, por ejemplo.

Siempre me ha parecido muy importante poder ayudar a las personas que se encuentran con algunas dificultades en sus vidas. El arte siempre me ha apasionado también, pero la vida me hizo cambiar el rumbo de mi itinerario formativo y, después ya profesional.

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Trabajar con la infancia en colegios, en comedores escolares, estar con personas autistas, llamadas usuarias, aunque no me gusta mucho esa denominación, ha sido un trabajo enriquecedor y de continuo aprendizaje.

Actualmente, en el momento presente en el que me encuentro,  en el que estoy trabajando con personas migrantes y refugiadas, tanto por conflictos y guerras, como por diferentes motivos, en los lugares de origen como en los de tránsito, creo que continúa mi eterno aprendizaje de todas ellas.

Y todas las experiencias que he tenido me han hecho aprender y comprender mejor el mundo. Conocer diversas culturas y tradiciones me ha hecho entenderme mejor y poder empatizar, respetar y tolerar la diversidad que existe en el planeta.

 

 

Masculinidad tóxica

Por la tarde, llegando a mi casa, acabo de escuchar el primer petardo en mi barrio, y me recuerda, de nuevo, a esa estúpida tradición (un ejemplo también, de la masculinidad tóxica) que se reproduce cada final y comienzo de año.

Con ello no se quiere decir que las mujeres no tiren petardos… Pero el patriarcado, como la masculinidad, supone e impone poder, competitividad, agresividad, violencia, y los cohetes (al menos para mí, y creo que para muchas personas, no solamente para los animales como los perros, de los que se habla) son elementos hostiles, peligrosos, molestos y nada agradables.

Además, nadie tendría por qué exponerse a ese peligro (ni tener que sentir temor o amenaza) cuando algunas personas inconscientes, en espacios públicos, los utilizan en fiestas o celebraciones vulnerando la libertad de ir con tranquilidad por la calle (aquí veo, por ejemplo, una relación con la vulnerabilidad de las mujeres y las personas que no son normativas cuando van solas, que se exponen a violencias, delitos de odio, etc…).

Por eso creo que no sé si la solución sería prohibir los peligrosos petardos, porque prohibir algo no evita su uso (se observa obviamente en muchos aspectos como el narcotráfico, la prostitución, las violaciones de los derechos humanos…), sino habilitar espacios seguros en los que utilizar esos “divertidos” (para algunas personas) elementos.

La golondrina

La obra reúne a dos personajes, Amelia y Ramón.

La primera, una gruñona profesora de canto, recibe en su casa a Ramón, quien desea mejorar su técnica vocal para cantar en el memorial de su madre fallecida recientemente. La canción elegida tiene un significado especial para él y, al parecer, también para la mujer quien, a pesar de sus reticencias iniciales, accede a ayudar al joven alumno y descubrir la relación que tienen entre los dos.

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Una obra de teatro que me ha encantado por su emoción, el amor y la ternura de algunas escenas que se mezclan con una interacción conflictiva en algunos momentos, entre los dos personajes desconocidos, que más tarde, van conociéndose poco a poco y descubriendo que tienen mucho más en común en sus vidas de lo que parecía al principio.

Navidad

La Navidad se acerca lentamente. Pero ya no siento ese sentimiento como antes, cuando de pequeño, parecían unos días muy felices, pero que cada año que transcurre, los encuentro menos apetecibles, más insípidos… La infancia y los regalos me recordaban que nunca había que dejar de soñar, ni de sonreír en este mundo, como en el pasado de inocencia y magia.

La vuelta al trabajo

Como suelo estar bastante conectado con el trabajo durante todas las semanas, a pesar de tener libre dos días por semana, a saber, el martes y el miércoles, esta vez, que mi madre ha estado (y continúa) ingresada en el hospital por un broncoespasmo y un ataque fuerte de asma que ya tenía, he estado varios días sin ver al equipo del trabajo y personas usuarias (que no me agrada nada ese nombre, pero es el que único que encuentro que menos discriminatorio puede ser… ), por primera vez, después de tener vacaciones, me ha parecido extraña la ausencia. Supongo que tendré que ponerme al día, porque ocurren muchas cosas nuevas cada día. Me comentarán incidencias, que espero sean positivas y de aprendizaje.

Por una parte, tengo hasta la ilusión de volver, después de una semana en pausa.

Pero sí, espero que sea positivo como hasta ahora ha sido. Intentando siempre aprender, como digo en las reuniones.
Y también siendo humilde: aceptando los errores cuando me equivoco, aceptándolo, porque todas las personas se equivocan a veces.

Nadie sabe todo. Y el que lo diga, miente.

Performance

 

Aparece un hombre arrugando un papel, creando un sonido agradable, como el de maderas ardiendo creando llamas en el fuego.

Un aislamiento como un lugar para crear.

Una incomodidad íntima, sonidos blancos,
Escucha errante, una sensación temporal.

Tomando distancia llega la concentración,
encontrando un aislamiento positivo,
saliendo de lo físico, la escucha atenta de las cosas,
creando un acercamiento.

 

Ousmar Umar

Acabo de terminar de leer un libro de un joven que sale de Ghana para buscar y encontrar un paraíso imaginado, que realmente no lo es. Con el tiempo y con esfuerzo consigue construir un mundo nuevo, un futuro mejor para la infancia de su país.

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Él llegó desde su Ghana natal, hasta Barcelona, después de pasar por un peligroso viaje a través del desierto y pasar el mar, acogido por una familia que sólo le dio amor.

Ha creado una ONG para ayudar a los niños y niñas de su país, para ayudarles en su educación, llamada NASCO FEEDING MINDS.

Una historia conmovedora, como todas las vivencias de las muchas personas migrantes, que logran superar los peligrosos obstáculos que existen y las fronteras políticas, pues sólo son políticas, que nos ponen para poder encontrar un mundo mejor…