¿Con quién estoy hablando?

De repente, me aparece un saludo inesperado, en forma de mensaje en el Whatsapp de un número desconocido. En el contacto del teléfono no aparece ninguna imagen, pero tampoco un nombre en el perfil, por lo que no puedo saber quién puede ser.

Me dice que han pasado los años, que a ver si recuerdo quién es. Me envía dos fotografías mías, en las que salgo, hace años. No recuerdo en qué momento fue, mi memoria está ausente.

Me dice que han pasado unos cinco años de las fotos, de los encuentros. Entiendo que esas fotos se las envié para que me viera. Pero que no eran de esos momentos, porque me dice que las ha encontrado rebuscando en la memoria de su teléfono. Por lo tanto, no son reflejos de él. Por el gorro parece invierno. Me escribe textos que son recuerdos.

La memoria empieza a despertarse, me va relatando situaciones.

El tiempo, pasa el tiempo, rápido o lento, dependiendo del momento. 

Me dice que se acuerda de mí, que me tiene en su memoria.

Aunque todo no recuerdo, sé que existieron intensas emociones, sensaciones intensas.

Y miradas, como dices.  Sí, las recuerdo.

Recuerdo ahora estar hablando, lentamente, despacio.

Abrazados en el coche por la noche. No me lo invento. Sabes que es cierto.

Y ahora escribo, recordando la conversación después de tantos años, de nuevo.

Quizá se podría decir que escribir es reflexionar para poder entenderse mejor. 

Tal vez escribir sea expresar lo que la memoria no puede explorar ni descifrar.

Conversación

En la red social más utilizada hasta ahora que es Facebook, compartimos muy diverso contenido: noticias, música, frases, en definitiva, enlaces que nos parecen interesantes por algún motivo.
Se puede compartir contenido de manera privada, a través de los mensajes de la red social, o en el muro, que es el espacio donde se puede publicar todo lo que compartimos.
También se puede elegir quién puede verlo o no. Se puede seleccionar la opción de perfil público, que puede verlo todo el que entre en tu perfil, o mantenerlo en privado (sólo lo pueden ver las personas que tienes agregadas; o nadie, sólo tú).
A través del messenger, que es como otra aplicación asociada a Facebook, que permite charlar, chatear con otras personas, también podemos compartir ese mismo contenido, para una o varias personas, en el caso de que se haya creado un grupo.
Hoy una amiga ha compartido una noticia sobre los ovnis. En la noticia (que para mucha gente en este mundo vertiginoso, supongo que será bastante antigua), del año pasado, se habla de que el gobierno estadounidense afirma que existen los objetos no identificados por el hecho de serlo. Nada nuevo sobre el planeta. Aparece un objeto con una cámara, que puede ser cualquier cosa. Con esto no digo que no existan, sino que no demuestra ni dejar de demostrar nada.

Y aquí comienza la conversación con ella sobre la noticia:

Y lo de los ovnis… Pues seguro que es verdad. Como siempre, cuando interesa ocultar algo se oculta. También se visibiliza, y lo sacan, cuando interesa para lograr beneficios de algún tipo.

No sé ya qué es verdad o que no lo es. Pero lo que está claro, que cada persona debe ser la que vea las cosas con sus propios ojos para demostrarlo.

Y cuando noto algo, sé que es verdad; sin embargo, si alguien me lo dice, puedo creermelo o no.

Es mi decisión la que determina si es cierto o no. Pero si lo veo con mis propios ojos, por mucho que los científicos (o expertos que entiendan del tema) digan que existe o no, sé si lo he visto o no.

Es como las personas que transmiten buena energía, enseguida lo notas.

Lo mejor es observar sin juzgar. Así se aprende más.

 

Conversación X

Aquel día hablaba contigo sobre las aplicaciones móviles que existen (por ejemplo: Grindr, Badoo, GayRomeo, Tinder, Wapo, Scruff, y tantas otras) para conocer gente y ligar. Incluso se pueden utilizar no sólo para eso, sino, directamente, para tener sexo con cualquier persona que aparezca conectada cerca de tu casa, trabajo o cualquier lugar en el que te encuentres. Casi todas (sino todas ya) tienen la opción de utilizar el GPS, como bien se sabe, para geolocalizarse entre las personas.

Yo he quitado las apps.

Además que paso de quedar con peña, dan pena. Ya follé en su día.

Ahora me cuido de conocer a gente.  Paso, he aprendido a valorarme más. 

Mi cuerpo es mío, y hay que cuidarse.

Es la mejor época que tengo, y estoy tranquilo sin tener sexo.

Paso.

He aprendido a valorarme más.

Sinceramente no me preocupa el sexo ahora mismo.
Como a la gran mayoría de personas que viven en esa tensión nerviosa continua y obsesiva de follar, de follar…

Obsesión por penetrar o ser penetrados. Por eyacular, por lamer y besar, por llegar a ese estado de excitación sin sentido.


De follar.

 

Conversación adictiva y charla lisérgica

Conversación adictiva.

– Es adictivo Chris, como la droga del charlatán, que sigue y sigue hablando
sin parar.

– Es adictivo, qué grande, por no ser Descartes… ni noche ni can, perro insólito donde los haya, que deja sin pensar.

Lo urgente y necesario es tener libertad sexual y no represión sexual. Si fuera todo más libre y hubiera otro enfoque diverso y educativo de la sexualidad no habría violaciones ni violadores, abusos ni abusadores, ni agresiones ni agresores.

Conversación lisérgica de los políticos hombres heterosexuales que gobiernan o van a gobernar en el estado:

Las personas que violan, que roban, tanto las que asesinan y que cometen delitos de odio, solo actúan por miedo e ignorancia, pues se sienten débiles y creen que son más fuertes al realizar esos actos.

Mira: todos los políticos que tenemos en el neoliberalismo son unos idiotas que no saben gestionar sus pensamientos, sentimientos ni emociones, porque carecen de la empatía necesaria para gobernar en el mundo, por su concepto de masculinidad violento, que no les permite expresarse como auténticos seres humanos.

La humildad es algo muy importante. Olvidarse del ego y de los privilegios que todas las personas tenemos… Pero se suele ignorar todo eso, pues no tienen esa capacidad de entenderlo ni ganas de deconstruirse.

 

 

Conversación

– Hola, ¿qué tal? Leo tus noticias en Facebook. Pero poco sé de ti estos días. Espero estés bien. Mucho ánimo y un abrazo.

– Hola. Ya sabes cómo son las redes sociales… Espero estés bien. Yo muy bien. Hoy tenía libre, ya sabes. He ido a la playa, que hacía bueno.

– Espero no sea tan negativa tu realidad y puedas disfrutar algo de tu tiempo libre, en tu vida. Hay que tratar de ser optimista. Y deseo que te vaya bien en el trabajo.

 

 

– Muchas gracias. Sí, estoy leyendo a Isherwood, las cartas que escribió a su madre, y los viajes que hacía hasta llegar a California, donde se quedó… Y una entrevista de la editora de Amos Oz, un escritor israelí, a él mismo, del que he leído ya algún libro. Me encanta cómo escribe ese hombre. Es muy humano. Y responde tan bien y de forma tan coherente de tantos temas a esas preguntas que le realiza ella…

– Espero que al menos con tus lecturas, a mí me sirven, puedas aislarte del mundo y seas feliz. Buenas noches. Un abrazo.

Amanecer nublado

El día amanece nuboso, el sol aparece y desaparece cada poco tiempo. También hay sensación de día de invierno, con un ligero viento.

Él se despierta pronto, de una manera extraña, con una sensación de que no he dormido demasiado. En realidad es cierto, pues ha madrugado, y la noche anterior se ha quedado hasta muy tarde viendo un documental sobre la guerra civil española. Un documental realizado en color, algo insólito hasta ahora. Pues como la vida real es en color, y no en blanco y negro, una serie de personas creativas, ha decidido elaborar una reestructuración de imágenes de la época con sonidos reales pero adaptados y mejorados en calidad sonora y visual.

Él desayuna y se viste con un chubasquero para ir a andar. De momento no llueve, pero cuando va llegando a la playa de La Arena, empieza a lloviznar. Al cabo de un rato, deja de llover y sale el sol, rodeado de nubes en todo momento. Se observa el arcoíris también, que está en su máximo esplendor. Aunque unos minutos más tarde, va desapareciendo lentamente, hasta no visualizarse.

Sigue caminando por la playa hasta llegar a Pobeña. Bebe agua de la fuente que hay al final del puente, y empieza a subir las escaleras para dirigirse al paseo del acantilado. Arriba ya, después de atravesar unos charcos de agua que están llenos de barro y hojas (se lamenta un poco de ello porque sus zapatillas se manchan y mojan) empieza a llover bastante. Y piensa en regresar hacia atrás, pero decide seguir durante un rato más. Realmente, quiere seguir, desea experimentar el lado salvaje en la naturaleza, como ha vivido y sentido en otras ocasiones: el hecho de mojarse mientras la lluvia cae, es una gran sensación de libertad, dejando atrás los miedos y tensiones emocionales, mojándose el cuerpo y la cabeza, aun a pesar de llevar ropa impermeable.

IMG_20190611_145229

Fotografía de un calendario

Cuando llega al punto intermedio entre Pobeña y Cobarón, decide pararse y observar el entorno lluvioso que hoy existe en el lugar, porque normalmente lo ve soleado, o sin lluvia. Entonces, decide realizar algunas instantáneas para recordar el momento y regresar.

Cuando baja las escaleras, a paso ligero, y llega al aparcamiento, pasea por el humedal que hay y piensa en la fotografía, que cree que es de los años 70, tomada a una mujer y un niño, vestidos con la ropa de la época: ella con una falda y una chaqueta como de lana o punto, con el pelo largo rubio, y el niño, con unos pantalones cortos, al otro lado del puente pequeño que separa el mar de la marisma boscosa.

Al regresar, mira su teléfono, y entabla una conversación por el WhatsApp con un conocido que conoce desde hace tiempo, y le dice que vuelve a casa, que está sudado pero que no puede ducharse porque están haciendo obras en su baño.

Suena el timbre. Se abre la puerta. Entra en su casa. La televisión se encuentra encendida: están dando algún programa de entretenimiento, nada importante.

Él le dice que quiere besarle, él le besa suavemente.
Es un erotismo trascendental, donde lo intenso y voluptuoso aparecen y se desarrollan.

Es una relación sapiosexual, donde la conversación sucede de manera natural, fluida y es profunda e intensa.

Experiencias vitales

Conversaciones entre dos personas desconocidas:

– Aparte del sexo profundo y banal, ese que ahora está de moda, ¿qué aficiones tienes? Aunque creo que siempre ha estado relacionado de alguna manera, con modas de tiempos diferentes.

Le comento que casi todas mis inquietudes son culturales como: el cine, el arte, la literatura, la música, la danza o el teatro. También los planes en el exterior como la playa, el monte, comer y cenar fuera, viajar. Que además de todo eso, el conocer diferentes culturas y lugares creo que es algo muy interesante para entender el mundo y la diversidad, tanto sexual como cultural.

Le digo que compartir esos planes, en muchas ocasiones, me da más orgasmos que una eyaculación precoz promiscua de las que actualmente se tienen.

Cada cosa en su espacio y tiempo, me dice.

Le digo que eso es cierto, que es algo natural. Porque el sexo, una palabra que aún todavía es bastante tabú, como algo oculto y escondido dentro de la sociedad en la que vivimos, es algo natural. Sí, lo es. A pesar de que muchas personas que han estudiado y viajado por diferentes lugares del mundo, lo nieguen y lo juzguen como algo negativo, manteniendo prejuicios que deberían haber desaparecido hace tiempo por existir los valores de respeto y tolerancia, por ejemplo.

Esta persona dice que quiere encontrar a alguien para follar, no para hacer el amor, algo espontáneo, sin medida, sin espera ni paciencia. Pero el sexo, junto a la locura,  es una parte que puede ser constructiva y creativa en la vida. De todos las perspectivas sexuales se puede aprender, de todas las personas se puede observar cómo funcionamos como seres humanos, a través de las emociones, de los pensamientos y relatos que han sido vividos o que podrán vivirse en otros momentos de un futuro, que siempre suele ser incierto, un paisaje de sueños no vividos pero soñados.

El acto sexual, como algo biológico es un hecho natural de reproducción entre hombres y mujeres sexuados. Pero el sexo va más allá de este hecho natural: el placer de sentir los cuerpos, la capacidad de empatizar con el deseo de otras personas, más allá del género con el que se identifiquen. Tenemos la libertad de poder ser como queramos, como sintamos la identidad en nuestra existencia. Aunque muchas personas lo nieguen y no permitan que esa orientación del deseo sea libre, es algo por lo que se sigue luchando en todo momento. Es un derecho humano universal que se obvia pero luego no se cumple.

Todos los acontecimientos que vivimos son parte de nuestra historia personal, de nuestra experiencia vivida. Nada es bueno o malo, sólo la moral juzga. Lo más bonito es estar abierto a cualquier experiencia nueva y descubrir que de algo que desconocemos podemos obtener muchos beneficios para enriquecernos a un nivel más personal.

La herida sensual y poética

En el escenario cercano a una cala de un césped aparentemente seco, verdoso y no demasiado confortable, se encuentran dos sujetos que se conocen hace ya unos cuantos meses, como en otras ocasiones. Aunque se quedan en un campo de hierba más apartados para tumbarse, tomar el sol y charlar,

y se acurrucan,

y se abrazan,

y se dan calor en la tarde soleada, arriba, entre arbustos, ramas y plantas,

en el campo donde crecen los juncos, en el suelo pintado de verde del verano que ha pasado, y el otoño que está empezando lentamente, porque aún se ven los restos del sol perezoso.

Aunque empieza el frío del otoño que se va acercando, el calor va naciendo con sensaciones eróticas, suaves, dulces…

Aparecen los abrazos con los besos que se funden,

se confunden entre caricias; los movimientos de las manos y los pies van aumentando con el tiempo, relamiendo y jugando sin miedo;

el deseo aumenta cada vez más, hasta llegar al momento de mayor placer;

la extinción de la conciencia durante unos instantes sin memoria.

El intenso y eterno suicidio indómito, salvaje, primitivo, animal,  mental y espiritual se transforma en sensaciones permanentes fuera del tiempo y del espacio.