Actitud destructiva

Esto se está convirtiendo en mi pequeño diario: el que tuve y perdí; en el que escribía, pero que abandoné cierto día hace más de diez años ya.
A veces recuerdo las cosas que pensaba, y todavía las pienso. Sigo meditando demasiado las cosas para una mente con funciones habituales. Creo que debería bajar el nivel de pensamientos que surgen en ella, pues sucumben y se lían de manera descontrolada.

Vivir de manera salvaje sin pensar (en inglés podría traducirse algo así como: “be wild and don’t mind”) es una forma bastante impulsiva e intensa de reaccionar ante los hechos que vivimos en la existencia. Esa intensidad puede ser casi algo mortal, porque puede transformarse en algo positivo o negativo. En mi caso, a veces, surge lo negativo, que es muy explosivo. Y peligroso.

Cuando bebo no razono demasiado. Hago las cosas de forma desordenada y sin sentido. Mi corazón no actúa del mismo modo. Y luego me arrepiento de haber actuado con esa actitud destructiva.

Tenemos aún que aprender mucho sobre la voluntad, la inteligencia emocional, la tendencia de crear pensamientos que no permiten que construyamos algo que nos haga llegar a tener una evolución adecuada. Una sensación sana.

Aparece I. que estaba desaparecido en combate desde hace semanas, que me había dicho para quedar y tomar algo, sólo hablar. De repente, entre todo este surrealismo, llega un mensaje al Whatsapp diciéndome a ver si podemos quedar esta tarde. Soy tan sensible a eso…

… Después del reencuentro es renovarse o morir. Empezar de nuevo. Esa es mi propuesta. Tengo que aprender muchas cosas de esto. Desde el 16 de noviembre, y más allá incluso, hasta hoy, día 26 de abril, he repetido ciertas conductas negativas, destructivas conmigo mismo. Creando mucho daño en mí y en los demás. Un proyecto de amistad duradera con I., después de haber conversado sobre el asunto de manera constructiva.

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‘Lola versus’ (Daryl Wein, 2013)

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Obsesión. Posesión. Impotencia.

Lola está enamorada, quiere compartir su vida con el chico que ama, pero él decide dejarla y no se casan. Ella intenta enamorarse de un chico que conoce en una tienda, y con su mejor amigo, pero no lo halla. Aunque medita y se distrae saliendo con su amiga por los bares de la ciudad, parece no lograrlo.

Pasado un tiempo, su novio quiere volver con ella. Pero ella no quiere ya, porque necesita y quiere estar sola. Al menos por el momento.

El Silencio, con letra mayúscula, para  el poeta francés Mallarmé, es un naufragio; un hombre sin nave; una pluma solitaria, que enloquecida, huye para que en este mundo de naufragios haya esperanza en la incertidumbre. El silencio.