Liberated: The new sexual revolution (Benjamin Nolot, 2017)

Esto es un documental que muestra las vivencias desde el punto de vista heteronormativo, una serie de biografías de jóvenes heterosexuales, que viajan a Panama City Beach, en Florida, para vivir experiencias sexuales y hablan sobre cómo ven la sexualidad, la violencia en las relaciones que tienen entre ellos, cómo entienden el sexo o el amor en la sociedad actual, donde todo va muy rápido y la velocidad es muy intensa.

En el reportaje aparecen chicos que ven el sexo como algo muy importante, donde el tamaño del pene es algo que valoran mucho, y que las chicas sean vírgenes. Los retos  competitivos que tienen entre ellos para ver quién se folla a más tías en una noche, etc.

Las chicas también quieren sexo al igual que los chicos, pues hoy en día, se ha conseguido una revolución sexual muy intensa y no hay tantos miedos o prejuicios a la hora de tener sexo y desarrollar la sexualidad de una manera normalizada.

Ellos dicen: quedas con ellas, las conoces y seguramente la primera vez tienes sexo con ellas. Es algo fácil. Para los chicos es siempre el objetivo: llevárselas a la cama. Follan y se marchan, sin ningún sentimiento, sin romanticismo o empatía.  Les gusta tener orgasmos, disfrutar de las chicas. Son muy machistas los discursos que hacen porque no empatizan, piensan, ni son críticos con lo que ven, piensan, leen, escuchan o ponen en práctica.

Hablan de lo físico, de lo importante que es éste para conseguir atraer, desear, gustar, tener sexo y conseguir una buena imagen de sí mismos.

La belleza significa ser más guapo que el otro, tener más músculos o dinero. Existe un extremo narcisismo. Es una banalización del sexo, le quitan la importancia que pueda tener como algo más profundo. Para ellos no sirve de nada, es como una cosa más. Puedes hacerlo y no sentir nada, más que sentir un placer instantáneo, efímero. Y así en los futuros líquidos encuentros sexuales.

Resultado de imagen de the new sexual liberation movie

Todas las noches se lían y follan en las playas, sin importarles lo que pueda pasar. Es una fiesta constante cada día. Tres o cuatro chicas cada noche y no creen en encontrar a alguna que les quiera ni en el amor.

Es sólo sexo, no hay amor. Follan y se van con otras. Las cartas que se escribían antes para realizar declaraciones de amor ya no existen. No sirven para nada. No hay amor. Vienen a divertirse sin pensar en el futuro ni en compromisos. Es todo efímero, como la idea del amor líquido, de la posmodernidad del sociólogo Z. Bauman.

Las chicas dicen que el amor es ficticio, que es algo creado por la sociedad. La sociedad actual pasa del amor, porque encontrar un tío para follar es más fácil que tener novio.

Un constante abuso del deseo, como algo ignorado sin importancia de la erótica.

Imagen relacionada

Una chica compara la revolución sexual de los años 60 con la actual, en la que importaban las emociones todavía, porque les importaban las personas, querían estar con ellas. Existían unos sentimientos que, actualmente, dice, no son imprescindibles. Porque ahora ya no importa el amor ni las relaciones. El amor no existe.

Los expertos en el tema, explican que hay ambivalencia entre sexo y amor, y que las relaciones no son como antes, que las mujeres tienen más libertad, porque antes eran ellos los que dirigían si hacer o no el amor, o cuándo hacerlo o no. Por eso,  dicen que no tienen que tener un sentido las relaciones o encuentros sexuales triviales entre los jóvenes.

Dicen que el sexo trivial debería ser una experiencia muy especial para los jóvenes, pero hay que comprender los mensajes que les muestra la sociedad de lo que dicen ser hombre o mujer en la sexualidad a través del porno, la televisión, los videojuegos, las películas de Hollywood. los deportes, que hablan de la masculinidad, que dicen cómo ser hombre, la idea de la virilidad, el poder, el control de los demás: más mujeres, más sexo.

Imagen relacionada

Sale una escena en el cine, donde se ven escenas de chicos en un grupo que no son aceptados si no quieren follar a una chica. Porque les dicen que son unas “nenazas” si no lo hacen. Es el problema de la educación que se ha tenido, centrada en el machismo que discrimina a las personas que no son lo que dicta la norma o la moral.

En todo momento, los hombres que actúan bajo esos estereotipos y prejuicios que han construido por causa de una educación machista, quieren probar su masculinidad y la fuerza que tienen, comparándose con los demás. El estar con la chica más sexy, tener relaciones sexuales con más chicas, les hace sentirse mejor, más poderosos y capaces.

Algunos incluso, no piensan en su salud sexual, y afirman haber tenido sexo sin protección. Es muy grave esa situación, como el  chem sex que algunos hombres.

Otro tema muy recurrente y que siempre está relacionado con la sexualidad en la adolescencia, es la virginidad. Realmente es un concepto erróneo e inexistente, pues nadie es virgen ni deja de serlo. Es una construcción social de que hay que perder la virginidad la primera vez que se tiene una relación sexual con penetración… Pero, entonces, las personas que no tienen sexo con penetración, como las lesbianas, ¿son siempre vírgenes? No tiene ningún sentido el término virginidad. No existe. Sólo es una manera de hacer creer a los hombres, sobre todo, de que son más hombres cuanto antes la pierdan…

El tema de la violación también está reflejado: los hombres al ser educados en la violencia, en que tienen que ser fuertes, suelen ser más capaces de violar y violentar a las mujeres cuando el alcohol o las drogas están presentes en esas situaciones de mayor vulnerabilidad. Las mujeres se sienten presionadas por los hombres en la mayoría de las experiencias. Y realizan cosas que realmente no desean, para quedar bien. Ellas ven que es natural, que se ha normalizado el que las puedan coaccionar y tocar, porque ellos tienen aprendido que es lo normal, manejarlas y dirigirlas.

Es decir, la intromisión sexual se ha introducido como algo natural. Parece que ellos pueden hacer lo que desean con ellas sin pedirles permiso.

Por lo tanto, vivimos en una cultura de la violación, donde estos hechos ocurren de forma habitual y normalizada.

El objetivo, es conseguir una educación en igualdad y en valores humanos, donde el respeto a las personas sea algo imprescindible para deconstruir todas estas conductas que van contra los derechos humanos. Cambiar los patrones y actitudes machistas en conductas de equidad.

Anuncios

Políticamente incorrecto

Una fotografía de la exposición

Por casualidad, una tarde de paseo, encontré con unos amigos, esta exposición en la que estuve el pasado miércoles, día 12 de junio.

Fue la inauguración de la muestra de varios artistas llamada ‘Políticamente (in)correcto. El cuerpo como manifestación política’, que se encuentra en las Juntas Generales de Bizkaia, en Bilbao.

La colección, formada por unas obras expuestas de diferentes artistas, son pinturas, fotografías y algunos collages, que muestran la diversidad sexual y funcional que existe en la sociedad.

También expresan las emociones que sienten y experimentan las personas de una manera no normativa. Por ejemplo: una mujer con diversidad funcional aparece en una instantánea en blanco y negro, sentada en una silla de ruedas, de manera natural, desnuda, dando un toque de erotismo, sin ningún estereotipo; unos hombres aparecen maquillados, vestidos olvidando los roles de género; en otra fotografía se muestra una relación cariñosa y tierna entre dos hombres semidesnudos.

Creo que es importante darle visibilidad a estos colectivos tan poco valorados hasta hace pocos años, ya que se ha minusvalorado demasiado durante toda la historia a minorías que eran discriminadas, y por lo tanto, olvidadas por la sociedad.

Como conclusión, me pregunto: ¿Una persona con una diversidad no puede tener relaciones sexuales? Parece que desde siempre se les tenía repudiados y encerrados como si fueran personas con trastornos mentales o fueran peligrosos. Al igual que con la diversidad sexual o cultural, al ser diferentes se odiaba o a las personas no heteronormativas se las tenía miedo, porque pensaban que podían contagiarse, porque se pensaba que era algo patológico o vírico, como con el VIH.

Todas esas ideas erróneas por causa de la moral, la religión, los prejuicios y estereotipos que han existido, han hecho mucho daño a las personas que no han sido normativas en la sociedad.

Por eso, es importante tener una educación en valores de respeto y tolerancia con lo que es desconocido, para intentar empatizar, ponerse en el lugar de las demás, y tratar de comprenderlo y verlo como algo normalizado.

Escribir una leyenda

Sexualidades Diversas

Resultado de imagen de izanez centro municipal de basurto

Ayer estuve en una conferencia con la colaboración de la asociación Fekoor, que trata a personas con diversidad funcional (discapacidad física) e Izanez, una asociación que se dedica a la atención y cultivo de las sexualidades diversas en la discapacidad, en el Centro Municipal de Basurto, en Bilbao.

Resultado de imagen de sexualidades diversas

La charla comenzaba con la introducción y colaboración de Patricia Pérex Coto, una trabajadora social y sexóloga, y Roberto, un trabajador social con diversidad funcional que continuaba (después de ella) dando su punto de vista sobre el asunto en la conferencia.

Comenzaron comentando que todos los seres humanos son sexuados y que tienen el derecho a reconocer la sexualidad como algo natural. Pues creen que es un hecho, no un derecho como tal.

Basándose en que la sexualidad es diversa, muy compleja y que existen incertidumbres en ella, que es un proceso natural y constante, lleno de vivencias, relatos, experiencias que van sucediendo a lo largo de la vida, la sexualidad es un valor a cultivar.

Se centraron en qué mensajes reciben las personas con diversidad funcional, en si se reconocen sus derechos a ser sexuales y si se les facilita poder desarrollar la sexualidad.

También dijeron que lo importante es conocerse, aceptarse y expresarse. Y que el lenguaje nos esclaviza con las palabras que utilizamos, los prejuicios y los miedos que tenemos.

El miedo al sexo está introducido en nuestras mentes por causa de la educación. También gracias a la moral y/o la religión, el concepto de sexo es un tabú aún en la sociedad actual. Se ha visto como un aspecto negativo, y por eso se ha ocultado. Y mucho más en ciertos colectivos sociales como las mujeres, el LGBTIQ+, las personas con diversidad funcional o en minorías étnicas o de cualquier tipo.

Por lo que es importante reconstruirse, promoviendo valores positivos sobre la sexualidad en las personas, respetando sus ritmos individuales y dándoles autonomía, sin tener, por ejemplo, una actitud infantil con ellos.

Por todo ello, se ha negado a estas personas la sexualidad, la erótica. Y se les debe informar y dar las mismas opciones que a las personas que no tienen ningún tipo de discapacidad. Sobre todo esa privacidad e intimidad que en muchas ocasiones no tienen.

La personas no olvidan el deseo porque es algo innato en ellas. Así que se necesita una buena comunicación y tratar la sexualidad como algo natural para promover un desarrollo personal adecuado.

Otro aspecto que tuvieron en cuenta es no dar toda la importancia a lo genital. La sexualidad es amplia y no se limita a la penetración. Existen muchos juegos preliminares y prácticas que nutren esa experiencia sexual, en el caso de tener una enfermedad, en la vejez o la incapacidad. La sexualidad es transversal; el placer es humano al igual que el deseo, universal.

Existen muchos tipos de sentirse hombre o mujer, alejándose de los modelos normativos y heteropatriarcales construidos. Las personas deben sentirse felices de expresar su sexualidad de manera libre.

Abusos por homosexualidad

Todavía siguen existiendo muchos prejuicios y estereotipos sociales sobre la homosexualiad y, en general, sobre la diversidad sexual y las minorías étnicas. Continúa estando presente en la mente del inconsciente colectivo el miedo al qué dirán los demás. Todavía sigue teniendo mucha importancia en nuestra sociedad.

A pesar del avance generacional que ha habido en la educación, se sigue teniendo mucha desconfianza hacia lo que no se considera habitual o normal. Existen obstáculos a la hora de relacionarse y tratar temas sobre la homosexualidad, la bisexualidad o la transexualidad… Es decir, aunque se ha empezado a aceptar de manera generalizada la diversidad sexual y a las minorías, rechazadas hasta ahora, se siguen discriminando e ignorando a las personas que no entran dentro de la “norma”, en la heteronormatividad.

Por lo que siempre se ha pensado que alguien homosexual estaba enfermo (hasta el año 1973, hace unas pocas décadas lo consideraba la ciencia) pero sin ningún motivo real.

También se decía, en general, que estas personas, cuando trabajan con la infancia, en el ámbito educativo, o en el social, son más proclives a cometer abusos, y tener más posibilidades de ser violadores, maltratadores y/o cometer actos de ese tipo en centros escolares, sociales o de cualquier ámbito.

Todos esos pensamientos son falsos y no permiten que la sociedad avance hacia la aceptación, respeto y tolerancia de estos colectivos excluidos y rechazados.  Porque no hay ninguna teoría que lo confirme.

Lo más importante es educar desde la infancia en valores que defiendan la libertad de elegir lo que se desea, lo que se quiere/siente que se es en la vida. Y no se debería haber permitido herir y hacer sufrir a personas que tienen esa diferencia, pues todos somos únicos y aportamos distintas opciones en cada realidad.

La diferencia aumenta las capacidades de las personas. Por lo tanto, ésta enriquece y aporta más creatividad en la sociedad.