Elecciones 10-N

El mundo (o cada país) está creado a partir de diferentes culturas (leyes y normas) que permiten tener una inmensa diversidad, y por lo tanto, un gran enriquecimiento sociocultural.

Como cada sociedad está construida a partir de unas costumbres y tradiciones diferentes, surgen conflictos que, en muchas ocasiones, producen crisis muy graves, que destruyen muchas culturas o pueblos indígenas, por tener e imponer poder, ideas opuestas, con ayuda de la violencia, sin querer resolver esos conflictos de manera pacífica.

Algunas veces, algunas culturas dialogan, y empatizan o entienden, que con el respeto a la diversidad se puede convivir. Pero en otras ocasiones, no se llega a ese punto y se destruyen mutuamente, siendo unos los privilegiados y otros los que pierden. La lucha de clases (de ricos y pobres, por ejemplo) es un ejemplo de esto.

Para poder deconstruir el mundo, las sociedades tienen que (y deben) destruir leyes y normas que hasta ahora siguen funcionando en países en las que existen las llamadas supuestas democracias.

Está claro, evidentemente, que el fascismo sigue existiendo (y ha aparecido en muchos países, de nuevo) porque no parece desaparecer. Muchos grupos políticos proyectan odio y miedo, imponiendo, mezclando la religión y las tradiciones, como los toros y la caza, como Vox. Sin embargo, ni siquiera existe la prohibición del mismo, ya que sus líderes siguen normalizando la situación en sus discursos nacionalistas llenos de un fanatismo que atenta contra la libertad a su mínima expresión.

Ejemplos de políticos como: Trump en USA, Erdogan en Turquía, Bolsonaro en Brasil, Putin en Rusia, Xi Jinping en China, Lenin Moreno en Ecuador, Piñera en Chile, más actualmente,  al igual que en el estado español, las derechas entre Ciudadanos, PP y el partido, directamente, nacional, católico y franquista llamado Vox (como el nombre de la editorial del diccionario que utilizaba cuando era pequeño) que tiene proyectos de implantar tradiciones nacionales como los toros o la caza, en las escuelas.  Todos los programas  de este tipo de políticas llenas de odio y miedo, van contra los derechos humanos y las políticas sociales.

Todos estos gobiernos están reprimiendo la libertad de las personas que habitan en sus países, limitando los derechos humanos y vulnerando cualquier tipo de educación, como la educación sexual, pues dicen que es ideología de género, cuando nada que ver tiene eso. Como lo del comentario homófobo que tuvo al comentar lo de las manzanas y las peras, la alcaldesa del partido popular en Madrid, Ana Botella en su momento, que gobernó en Madrid (2011- 2015). También dió que hablar con su inmensa ignorancia del inglés, hablando de lo interesante que es Madrid para el turismo.

En una democracia, deberían existir unos derechos que no están existiendo, porque prima la represión (policial o institucional), la censura, la falta de derechos humanos y la libertad. Pero es algo que se pierde en muchas ocasiones, por fanatismos de diversos tipos.

Por eso es muy importante (y urgente, ya que llegan las elecciones este domingo próximo día 10 de noviembre) concienciarse,  y asistir a votar, de manera democrática y libre, con sentido crítico, para poder cambiar un poco más el mundo, mejorándolo si es posible, y que las personas que vulneran los derechos humanos no puedan gobernar en el estado. Fomentando una actitud positiva y luchando a favor de los derechos humanos con una actitud respetuosa y tolerante hacia todas las personas.

Cambios sociales muy lentos

Sigues creyendo que el mundo tiene mucho que cambiar cuando vas por la calle y pasa un adolescente sin mucho respeto, con su coche a toda velocidad sin cuidado, sin mirar a su alrededor por si hay gente cerca, como si fuera un ser superior, que nunca podría ser, por ese aire de superioridad y falta de respeto hacia los demás.

La falta de empatía es muy habitual en estos casos, al igual que en cualquier momento que se falta el respeto y la tolerancia. Esas personas, que no parecen ponerse en el lugar de los demás, incluso con las minorías o grupos discriminados y rechazados por la norma imperante, no comprenden el mundo con respeto, tolerancia e igualdad en el mundo. Lo ven como algo que pueden dominar y someter con su fuerza física, sin emplear la fuerza emocional, tan importante para poder entender y vivir de manera respetuosa y humana en esta realidad que llaman sociedad.

Algunas personas tienen que aprender a deconstruir sus ideas, llenas de prejuicios y estereotipos negativos, costumbres, como las tradiciones que anulan la libertad de las personas, como sus hábitos aprendidos, su educación, deben deshacer todo ese conjunto de pensamientos y acciones para construir un mundo más saludable y positivo.

Consumismo

Me parece algo muy injusto,

algo sumamente absurdo.

En la sociedad de consumo en la que vivimos, en algunas ocasiones, no parecen existir los límites y el exceso nos convierte en auténticos seres efímeros que se dispersan sin control por el espacio vital y personal.

Por eso mismo mucha gente se suicida, come con ansiedad o consume drogas de forma desmesurada; es adicta a los juegos de apuestas o gasta dinero sin pensar, compulsivamente. Por ejemplo: gastos en ropa o en objetos inservibles, perecederos, que se quedan obsoletos en poco tiempo porque no son útiles o se aburre de tenerlos. Esto se llama obsolescencia programada.

Zygmunt Bauman (que nació en Poznań, Polonia, en noviembre del año 1925 y murió en enero de 2017 en Leeds, Gran Bretaña) fue un sociólogo y filósofo de la posmodernidad que clasificó el concepto de “vida líquida”,  refiriéndose a ese estado efímero de permanencia de los automóviles, electrodomésticos, de las relaciones personales, de los trabajos… En definitiva, de cualquier cosa sustituible en el mundo actual.

Papelera llena: restos de basura

Creo que estamos yendo hacia una sociedad individualista, alocada, llena de incertidumbre en sus pensamientos y falta de discernimiento o coherencia en sus actitudes.

Es un objetivo necesario conseguir la educación global en valores humanos, que se ofrezcan y desarrollen las capacidades y aptitudes necesarias para mejorar y aprender en la vida y lograr una sociedad con diversidad de opiniones, sexualidades, formas de entender la realidad cultural, igualitaria y crítica.